Petróleo eleva costos agrícolas y alimentos en Puebla

-Productores advierten alzas de hasta 70% en cosechas del próximo ciclo

El incremento en los precios internacionales del petróleo ya impacta de forma directa al campo poblano, donde el encarecimiento de insumos y transporte amenaza con elevar hasta en un 70 por ciento el costo de alimentos básicos en los próximos meses, especialmente en las cosechas del ciclo primavera-verano.

Representantes del sector agrícola en Puebla alertaron que el alza en combustibles y derivados del petróleo ha generado un aumento aproximado del 20 por ciento en los costos de producción, afectando a cerca de 600 mil productores, en su mayoría pequeños agricultores que dependen de servicios externos para trabajar sus tierras.

El impacto se relaciona con la volatilidad del mercado energético derivada del conflicto en Medio Oriente, lo que ha encarecido insumos clave como fertilizantes, diésel y gasolina, indispensables para las labores del campo. Esta dependencia energética ha provocado que los costos logísticos y operativos se eleven de forma significativa en toda la cadena productiva.

De acuerdo con integrantes del sector, el transporte de productos ha registrado aumentos considerables, pasando de alrededor de 4 mil a 4 mil 800 pesos por flete. A ello se suma el gasto en combustible para maquinaria agrícola, que también ha incrementado, complicando aún más la viabilidad económica de las actividades del campo.

La situación golpea con mayor fuerza a los pequeños productores, quienes carecen de maquinaria propia y recursos suficientes, por lo que dependen de la renta de equipo y servicios, todos ligados al consumo de combustibles. Esta condición los coloca en desventaja frente a grandes productores, que cuentan con mayor capacidad para absorber los incrementos.

En regiones como la Mixteca poblana, el problema se intensifica debido a la lejanía de los municipios y los altos costos de traslado hacia centros de distribución. Lugares como Acatlán de Osorio, Chiautla de Tapia, Tecomatlán, Jolalpan, Izúcar de Matamoros y zonas aledañas enfrentan mayores gastos logísticos, lo que incrementa aún más el precio final de sus productos.

Especialistas del sector advierten que este encarecimiento no solo afectará a los productores, sino que tendrá repercusiones directas en el consumidor final. Los aumentos se reflejarán principalmente entre agosto y septiembre, cuando se recolecten cultivos como maíz, trigo, sorgo, limón y aguacate.

En el caso de hortalizas y frutas —como cilantro, lechuga, zanahoria y tomate—, también se prevén incrementos, aunque en un rango menor, que oscilaría entre el 40 y el 60 por ciento. Esto representa un riesgo para el acceso a alimentos, especialmente en sectores de bajos ingresos.

Aunque aún no existe una estimación clara sobre la posible reducción en la superficie sembrada o en los niveles de producción, el panorama genera preocupación entre las organizaciones campesinas, que ya analizan alternativas para enfrentar el escenario.

Entre las estrategias que se plantean se encuentra la disminución en el uso de fertilizantes químicos, así como el impulso de prácticas orgánicas, como la elaboración de compostas, con el fin de reducir costos y fortalecer la autosuficiencia en el campo.

Datos del Censo Agropecuario 2022 indican que en Puebla se sembraron más de 952 mil hectáreas, principalmente de cultivos como maíz blanco, brócoli, cebolla, papa y sorgo, lo que dimensiona el impacto potencial de esta problemática en la producción estatal.

Subir