Derrame petrolero se expande sin origen claro en Golfo

-Más de 600 kilómetros afectados y dudas persisten sobre responsables y daños ambientales

Redacción / Información internacional.

A casi un mes de los primeros reportes, el derrame de petróleo en el Golfo de México continúa extendiéndose sin que exista claridad sobre su origen ni certeza de que la fuga haya sido contenida. La mancha de crudo ya abarca más de 600 kilómetros de litoral entre Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, con impactos visibles en comunidades costeras, especies marinas y zonas arrecifales estratégicas.

El 1 de marzo, pescadores del sur de Veracruz y norte de Tabasco detectaron chapopote en redes y embarcaciones en una franja inicial de 150 kilómetros, desde Pajapan hasta Paraíso. Un día después, Petróleos Mexicanos descartó cualquier fuga en sus instalaciones, postura que mantuvo durante los días siguientes pese a la expansión del hidrocarburo.

Para el 4 de marzo, el crudo alcanzó la Laguna de Ostión, afectando directamente a comunidades indígenas cuya economía depende de la pesca y el turismo. Organizaciones regionales estimaron entonces al menos 14 mil personas impactadas. Las labores de limpieza comenzaron de forma comunitaria, mientras la mancha avanzaba.

El 8 de marzo, la afectación ya cubría 230 kilómetros y 39 localidades, con reportes de fauna muerta, incluyendo tortugas, manatíes y peces. Días después, autoridades estatales señalaron como posible responsable a un buque privado, mientras la Marina activó el protocolo de contingencia. Sin embargo, colectivos denunciaron respuestas limitadas y atención focalizada en zonas turísticas.

La expansión continuó. Para mediados de mes, el hidrocarburo había alcanzado el norte de Veracruz, superando los 500 kilómetros de litoral. Aunque Pemex reportó avances significativos en la limpieza, organizaciones civiles cuestionaron el alcance real de estas acciones.

El 23 de marzo, el Gobierno federal reconoció la posibilidad de responsabilidades penales y confirmó que la investigación seguía abierta. Un día después, se anunció la creación de un grupo interdisciplinario para esclarecer el origen del derrame, sin descartar que la fuga continuara activa.

El 25 de marzo, Pemex informó la recolección de 128 toneladas de crudo y la implementación de apoyos económicos por 35 millones de pesos para comunidades afectadas. Paralelamente, la Marina identificó tres posibles fuentes del contaminante: un buque en inmediaciones de Coatzacoalcos y dos emanaciones naturales en el Golfo.

Hasta el momento, autoridades reportan más de 430 toneladas recolectadas y 223 kilómetros de playas limpiadas. Las acciones incluyen barreras marinas, monitoreo submarino y recuperación directa del hidrocarburo, sin uso de dispersantes químicos.

A pesar de ello, organizaciones ambientales sostienen que el derrame no ha sido atendido conforme a los lineamientos establecidos y advierten sobre riesgos en ecosistemas clave, como manglares y arrecifes del suroeste del Golfo. También han documentado afectaciones a especies como tortugas, delfines, aves y manatíes en distintos puntos de la costa.

Subir