La ejecución mediante lapidación y la mutilación de extremidades, castigos basados en «sharía» o la ley islámica, han entrado en vigor en el sultanato de Brunei, en el norte de la isla de Borneo. Estas penas se aplican a diferentes delitos como el robo, la homosexualidad y el adulterio.
La reforma legislativa del Código Penal ha supuesto consumar el giro conservador de esta nación musulmana del Sudeste Asiático gobernada por el autoritario sultán Hassanal Bolkiah, quien ejerce de máximo representante del islam en el país. La nueva norma fue anunciada por primera vez de manera oficial el pasado sábado, sin aparecer en ninguno de los medios de comunicación locales.
El nuevo ordenamiento incluye la lapidación por delitos homosexuales y adulterio; la mutilación de la mano o el pie por robo; la pena capital por blasfemia, difamar el nombre del profeta Mahoma y la apostasía; y la flagelación por aborto, entre otras.
(Con información de Excélsior)
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