Por: Lola Vicario

Cumplir con la palabra empeñada es algo que se ha perdido con el paso del tiempo, por ello, cuando alguien cumple con lo dicho, es digno de reconocerle.

¿Por qué digo esto? Porque es visible cómo en el lapso de 2 años está ciudad se está reconstruyendo.

Melitón Lozano, en campaña, hizo alusión en repetidas ocasiones a que “teníamos un municipio derrumbado”, a que “el barco estaba sin rumbo”, la apuesta era retomar el rumbo y reconstruir el municipio.

Con los problemas técnicos que pudiera haber, puedo reconocer que se ha dado cumplimiento a ir levantando y dando vida a una ciudad oscura, llena de basura, sin policía y patrullas, con edificios derrumbados y abandonados, calles llenas de escombro por todas las casas también caídas en el sismo.

Los números y las evidencias no mienten; más de 1200 apoyos entregados a reconstrucción de vivienda gestionadas por el municipio para habitantes y muchos miles más gestionados y pendientes.

Además, llena de alegría ver los edificios emblemáticos de nuestro municipio con un rescate certero. Una gestión de muchos millones al gobierno federal, pero aplicados correctamente por el municipio. Ver de pie el Palacio Municipal, la Casa Colorada, la Casa de Cultura y todos los demás edificios, significa mucho orgullo para todos los que verdaderamente somos de aquí.

En pocos días podremos transitar del zócalo al parque, disfrutar del tianguillo, que vengan visitantes, que haya más dinero circulante.

Lo que Melitón Lozano inició y dejó encaminado antes de irse a la SEP y que retomó y gestionó la síndica municipal tiene un impacto que tal vez pocos han avizorado: retomar nuestro lugar como destino comercial, cultural, histórico y turístico, hechos que impactarán en el bolsillo de cada uno de los habitantes, pero también en su identidad, como herederos de grandes héroes, lo que simboliza ser ahora “Cuna del Ejército Mexicano”.

Hablar de gestionar recursos pareciera fácil, pero hacer uso adecuado de un programa concreto como es el Programa Nacional de Reconstrucción, que tiene una normatividad específica, no cualquier municipio ha cumplido (aún siendo de la misma línea política del gobierno federal). Izúcar ha cumplido, al grado de recibir 2 años continuos el recurso. Esto es muestra de que están llevando a cabo el programa y lo están haciendo bien.

Es visible la famosa reconstrucción de la que Melitón Lozano tanto hablaba. Aún no concluyéndose, la esperanza generada con la reconstrucción nos ha cambiado el ánimo a los habitantes. Dista mucho ver Casa Colorada abandonada, llena de animales y heces, llena de escombro y sin luz, a percibir un edificio que ya está de pie, pintado, iluminado y con el reciente anuncio de que ya inició en ese mismo edificio la construcción del Museo “Cuna del Ejército Mexicano” y que en pocos días concluirá una de las etapas de su reconstrucción.

Dijeran los abuelos: ‘huele a aires de grandeza, huele a tiempos de cambio’.

El municipio ha cumplido con otorgar los servicios públicos que cualquier gobierno tiene obligaciones de dar. Hoy como nunca se ve un municipio con atención en el alumbrado público… Caminamos en calles iluminadas.

Cada vez se ve mayor infraestructura vehicular, carros de basura, patrullas. ¡Se ha logrado reivindicar o nivelar el barco que estaba a la deriva!

Sin temor a equivocarme puedo afirmar que, de no ser por el equipo en la administración, que es el equipo de Melitón, el panorama sería desolador, letal, para los asuntos culturales de Izúcar, incluyendo la reconstrucción y las denominaciones por el Congreso del Estado, pues bien sabemos que nadie tiene la vocación de servicio en inteligencia para conseguir tantos recursos externos sin quitar un solo peso a la obra pública de la ciudad y todas las comunidades, que también se está haciendo ¡y se está haciendo muy bien!