** La demanda se desplomó debido a la pandemia; muchos han cerrado **

Hipólito Contreras / Puebla, Pue.

La región de las Cholulas casi basa su economía en la producción de ladrillo en sus diferentes presentaciones, se trata de pequeñas empresas, muchas de ellas familiares, otras con pocos empleados; el problema que enfrentan en esta pandemia son las bajas ventas, las cuales se han desplomado hasta en un cincuenta por ciento; las más pequeñas han cerrado, algunas subsisten porque son operadas por familias.

Visitamos varias pequeñas empresas en la región de San Pedro Cholula, donde se observan las diversas clases de tabique, el material o materia prima que se necesita para su producción, y las familias, que de generación en generación se dedican a esta actividad.

Martín Tehuitzil Barranco

Martín Tehuitzil Barranco, pequeño empresario, señaló que a las bajas ventas se suman las frecuentes detenciones de unidades en las carreteras de la región; los agentes viales les piden sus documentos y les dicen que como sus unidades no son nuevas no pueden circular: “ellos quieren carros nuevos pero no costea el ladrillo para adquirir carros más recientes, parecíamos delincuentes, nada más nos veían y están atrás de nosotros, las detenciones se dan más en las carreteras a Huejotzigo y municipios aledaños, pedimos a las autoridades más apoyo en ese sentido”.

Muchos se han ido a buscar trabajo en fábricas

Destacó que al bajar las ventas muchos han optado por buscar trabajo en las fábricas o irse a otras partes: “mucha gente ya dejó el ladrillo porque no saca ni para comer, algunos ya cerraron, sólo se sostienen los negocios familiares, pero los negocios que tiene empleados enfrentan más problemas”.

Explicó que en los hornos el precio anda en los mil y mil cien pesos el millar, un precio muy bajo en comparación a muchas empresas de ramo de la construcción.

En algunos negocios, dijo, somos al mismo tiempo trabajadores y patrones, son las empresas familiares; en otras empresas se contrata hasta cuatro trabajadores, aquí la mayoría se dedica a producir ladrillo.

Expuso que dos personas pueden producir hasta mil 500 ladrillos al día: “trabajamos el tabique especial, tabique aparente y medio aparente, y tabique rústico, en tipos de material tenemos pisos, ladrillo para barda normal, ladrillo aparente, si no tenemos gran variedad, lo que el cliente pida se lo hacemos; el que más se vende es el tabique rústico o estándar para casas normales”.
En la región, comentó, por lo menos llevamos 80 años produciendo tabique, esto se da de generación en generación.

Materiales

Para fabricar tabique se necesita arena amarilla, barro, es el que le da la consistencia, le agregamos tierra gruesa, todo se mezcla para que salga resistente; parte de este material viene de la región, como es la arena amarilla, esto permite que no se incrementen los costos.

Enfatizó que, pese a los cambios en la industria de la construcción, el ladrillo se sigue usando, perdió algo de fuerza cuando salió el block o tabique hueco, incluso en las construcciones a base de estructura se sigue usando el ladrillo que puede durar más de 30 años, siempre que se le dé mantenimiento.

Se ha reducido la contaminación

Respecto a la contaminación del medio ambiente, afirmó que al usar leña como combustible la contaminación es mínima, la leña es un recurso natural que no contamina tanto como el plástico, “nosotros quisiéramos cocer el ladrillo con otro tipo de material pero no lo hay, hay hornos ecológicos pero no le dan el mismo cocimiento que requiere el ladrillo, a lo mejor lo cuece alrededor de un centímetro pero por dentro queda crudo, y se rompe más fácil, la leña y el aserrín es menos contaminante”, abundó.
Indicó que el precio es de mil cien pesos el millar, pero seleccionado, los ladrillos tienen otro costo.

Reiteró que por las bajas ventas ocasionadas por la pandemia, muchos se han ido a trabajar de albañiles a otras empresas, y aseveró que no cuentan con apoyo del gobierno: “todo lo que hacemos es por nuestra propia cuenta”, finalizó Tehuitzil Barranco.