Redacción / Nacional

Después de la una larga espera las iglesias de la Ciudad de México iniciaron su reapertura dentro de la nueva normalidad con estrictas medidas sanitarias para evitar contagios del virus del Covid-19.

Los templos, incluyendo la Catedral Metropolitana, iniciaron las celebraciones eucarísticas con más normas y reglamentos para los fieles, pues se han colocado arcos sanitizadores en los atrios, marcas en las bancas para señalar la sana distancia, gel antibacterial, uso obligatorio de cubrebocas y darse la paz solo con una reverencia.

Pese a todas las restricciones los fieles se mostraron contentos ante la reapertura, sobre todo por la necesidad de los creyentes de tomar la comunión de manera física y no solo espiritual, al mismo tiempo manifestaron sentirse seguros dentro de los templos con todas las medidas.

“Se tardaron en abrir porque podían haber hecho como en supermercados, pero decidieron hasta hoy y aquí estamos”, comentó la feligresa, Mónica Robleda.

En la Catedral Metropolitana se dieron cita algunos católicos de distintos puntos de la ciudad y sus alrededores, mientras que unos 500 fieles acudieron a la Basílica de Guadalupe, solamente una pequeña parte de los 5 mil feligreses que puede recibir esta iglesia.

Por su parte, la Conferencia Episcopal Mexicana insistió en que cada sacerdote debía valorar la situación de cada una de sus parroquias antes de retomar las celebraciones de forma gradual.

Cabe destacar que el clero se ha visto muy afectado por la pandemia, pues según un recuento del Centro Católico Multimedia, un total de 46 sacerdotes, seis diáconos y tres religiosas han muertos a causa del virus del Covid-19, siendo Puebla el estado más afectado en el centro del país.