La ciudad de Puebla crece en el desorden, exclusión campesina y acaparamiento de la tierra

Hipólito   Contreras/Puebla, Pue.

El crecimiento urbano de la ciudad de Puebla ha  sido intenso  y sin planeación en  los últimos  30 años, en este crecimiento desordenado se da  el acaparamiento de la  tierra, el daño y exclusión de  ejidatarios, y al mismo tiempo el agotamiento de las reservas de agua.

El tema lo analiza  Guadalupe Sánchez  Jiménez, dirigente social y ex asesor del  Frente de  Expropiados; afirma que desde la reforma  a la Constitución en 1994,  los ejidos que rodean la capital del estado quedaron a merced de las  inmobiliarias  y  políticos, los que se adueñaron de cientos de hectáreas agrícolas, las que se sumaron al desarrollo urbano.

Expuso que el desarrollo  urbano de la capital, principalmente  en el sur, ha sido muy excluyente, los gobiernos han privilegiado los intereses privados sobre  los intereses sociales de las comunidades.

Advirtió que este acelerado  crecimiento de la  Ciudad  va a llevar en el futuro a  un daño a la cuenca  hidrológica que  hoy dota de agua a la capital.

Recordó que desde la expropiación de tierras en 1991 a la fecha, no se ha tomado en cuenta a las comunidades,  sus necesidades sociales, educativas, seguridad social, empleos.

El decreto expropiatorio  de más de mil cien hectáreas en 1991,  explicó,  tuvo como fin  reordenar el crecimiento urbano y evitar que la mancha urbana creciera en forma desordenada; sin embargo, el procedimiento fue muy violento  y formó parte de un proceso de acumulación de la  tierra, a los ejidatarios se les pagó de  4 a  7 pesos el metro cuadrado y se les excluyó del desarrollo,   la tierra se entregó a particulares  quienes la comercializan en dólares.

Lo que se vive en los ejidos de Malacatepec y Santa  Clara Ocoyucan, expuso, es un proceso de acumulación  y especulación de tierra, coyotes e inmobiliarias compraron a precios irrisorios las hectáreas; una hectárea que compraron en   80 mil pesos, hoy  puede valer entre  40 y  80  millones de pesos, además  el gobierno les dota  infraestructura en beneficio de las inmobiliarias.

Denunció que  la Comisión Nacional del  Agua (CONAGUA) ha permitido que las inmobiliarias y fraccionadores perforen pozos particulares, con lo que no sólo acaban con  la zona agrícola sino con el agua, “no estamos lejos de que esos pozos se acaben”.

Destacó que mientras en la zona sur los fraccionamientos tienen lo necesario, hay muchas colonias que carecen de  servicios y  sin  posibilidades de desarrollo, “por eso  pedimos al nuevo  gobierno estatal  y municipal que planee el desarrollo urbano, y se dé la fiscalización del agua y se  implementen políticas de  desarrollo social”.

Pidió al gobierno  revise  la  política de planeación  urbana y que  las finanzas publicas del estado, el sector privado, dijo, no sólo es beneficiado con  la adquisición de tierra a bajo precio, sino que son dotados de infraestructura de manera gratis.

Señaló que en el sur de  la ciudad, donde  la ciudad se expande,  hay  pobreza en comunidades como San  Antonio Cacalotepec,  Santa Clara Ocoyucan y Malacatepec.

El desarrollo  urbano de la  Ciudad,  dijo, debe tener una visión  global, debe hacerse un estudio  hidrológico y de planeación urbana en una perspectiva de  20 años.

 

Expuso que en una planeación urbana las colonias y  municipios conurbados deben tener  un  desarrollo urbano activo y que no se privilegie el sector privado, “debe abrirse un espacio de discusión en el que participen  urbanistas, sociólogos, universidades, para que se dé un desarrollo planificado, no ocurrencias  permanentes de  los  políticos.

 

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