-Gobierno español endurece postura frente a ofensiva en Irán
Redacción / Información internacional.
El gobierno de España ordenó el cierre de su espacio aéreo a aeronaves de Estados Unidos vinculadas con operaciones militares en Irán, en una decisión que refuerza su rechazo al conflicto en Oriente Medio y marca un nuevo punto de tensión diplomática con Washington.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó que la medida responde a la misma línea adoptada previamente por el Ejecutivo: impedir cualquier respaldo logístico a las acciones militares estadounidenses. Según explicó, la prohibición no sólo aplica al uso de instalaciones militares compartidas, sino también al tránsito aéreo en territorio español.
La decisión se enmarca en la postura sostenida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha calificado la ofensiva de Estados Unidos e Israel como ilegal, temeraria e injusta. Desde el inicio del conflicto, Madrid había advertido que no permitiría el uso de bases conjuntas como Rota y Morón para operaciones relacionadas con Irán.
Robles subrayó que esta política fue comunicada de manera directa a las fuerzas estadounidenses, reiterando que España no autoriza ningún tipo de participación indirecta en la guerra. La medida, difundida inicialmente por el diario El País, consolida a España como una de las voces más firmes dentro de Europa contra la escalada militar en la región.
La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar. El gobierno encabezado por Donald Trump aseguró que no requiere el apoyo español para continuar con su operación en Irán, al tiempo que reiteró amenazas contra infraestructuras estratégicas iraníes, incluyendo instalaciones energéticas y petroleras.
En paralelo, la situación en Oriente Medio continúa deteriorándose. La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano reportó la muerte de tres cascos azules en un lapso de 24 horas en el sur de Líbano, tras ataques cuya autoría aún se investiga. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que estos hechos podrían constituir crímenes de guerra y exigió responsabilidades.
Mientras tanto, Irán ha rechazado las advertencias de Washington y sostiene que no ha existido contacto directo con el gobierno estadounidense, calificando de excesivas las demandas planteadas por Trump.
