-El puente escolar de marzo de 2020 terminó extendiéndose casi dos años por la pandemia
Juan Rubio / México.
El viernes 13 de marzo de 2020 quedó marcado como el último día de clases presenciales antes del inicio de la pandemia de Covid-19 en México. Miles de estudiantes dejaron las aulas pensando que regresarían tras el puente por el Natalicio de Benito Juárez, pero el retorno se prolongó por casi dos años.
Ante la detección de los primeros contagios en el país, la Secretaría de Educación Pública determinó suspender actividades presenciales del 20 de marzo al 20 de abril de 2020. En Puebla y otras entidades se aplicaron medidas similares incluso antes de registrar casos locales, con el fin de reducir riesgos entre alumnos y docentes.
Las clases continuaron a distancia mediante televisión, radio e internet. Sin embargo, la transición evidenció desigualdades en el acceso a tecnología, especialmente en comunidades rurales o zonas marginadas, donde muchos estudiantes carecían de conexión o dispositivos para seguir las lecciones.
Durante ese periodo también se modificó la vida cotidiana: se cancelaron eventos masivos, se limitaron actividades económicas y el uso de cubrebocas se volvió habitual. En el ámbito educativo, especialistas advirtieron que el aprendizaje de miles de alumnos se vio afectado por la modalidad remota.
El retorno a las aulas comenzó de manera gradual en 2022 y, con el ciclo escolar 2022-2023, las escuelas reanudaron actividades presenciales bajo protocolos sanitarios.
Seis años después, aquel viernes previo al puente escolar permanece como el inicio de un cambio que transformó la educación y la vida cotidiana de millones de estudiantes en el país.
