-Familiares exigen avances tras seis años sin responsables detenidos
Abraham Onofre / Chietla, Pue.
A seis años del asesinato de Isabel y su hija Mayra en la comunidad de Escape de Lagunillas, en el municipio de Chietla, el caso permanece sin resolución y sin responsables en prisión. La familia de las víctimas y habitantes de la zona continúan exigiendo resultados a las autoridades.
El crimen ocurrió el 27 de enero de 2020. Ese día, campesinos que trabajaban en los campos localizaron el cuerpo de una niña de nueve años en un canal de riego del paraje conocido como “La Taza”. Horas más tarde, a menos de un kilómetro de distancia, fue hallado el cadáver de su madre, de 36 años.
De acuerdo con los reportes difundidos entonces por al Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), ambos cuerpos presentaban signos de violencia. La menor tenía heridas por arma de fuego, además de lesiones en las manos, lo que sugieren un intento de defensa. También fue localizada con las manos y pies atados. Su madre presentaba golpes en el cuerpo y un disparo en la cabeza.
El caso provocó indignación en la región mixteca de Puebla y colocó el tema de la violencia contra mujeres y niñas en el centro del debate local. Con el paso de los meses, la investigación generó versiones que señalaban a familiares de las víctimas como presuntos responsables.
Posteriormente, el entonces gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, declaró públicamente que las personas involucradas habían sido identificadas y que se trataba de parientes cercanos de Isabel y Mayra.
En febrero de 2020, elementos de la Policía Estatal de Chietla y agentes de la Agencia Estatal de Investigación realizaron un cateo en un domicilio de Lagunillas. Durante el operativo fue detenida una mujer que posteriormente fue trasladada a la capital del estado para rendir declaración. Sin embargo, tras el proceso inicial quedó en libertad.
Desde ese momento no se han reportado detenciones ni avances sustanciales en la carpeta de investigación, pese a que el expediente fue asignado a células especializadas de la Agencia Estatal de Investigación y a equipos encargados de casos de alto impacto dentro de la FGE.
A seis años del doble feminicidio, la comunidad mantiene la exigencia de que el caso sea esclarecido. Para familiares y habitantes de Lagunillas, el paso del tiempo sin resultados refuerza la demanda de mayor claridad en las investigaciones y de acciones que permitan llevar a los responsables ante la justicia.
