**Esta medida busca maximizar el rendimiento en picos de calor**
Juan Rubio / Chietla, Pue.
Mientras otros ingenios como el de Veracruz continúan con la cosecha, el sistema liderado por la Confederación Nacional Campesina (CNC) ha implementado suspensiones programadas durante dos meses, una estrategia que ya muestra resultados en la calidad de la caña entregada.
Lázaro Félix García Bello, presidente de la CNC, explicó que las pausas en la cosecha no responden a imprevistos, sino a un plan técnico diseñado para “estresar” la caña, reducir su contenido de agua y aumentar su concentración de sacarosa. Esta práctica, reforzada por las lluvias recientes, ha permitido alcanzar un Karbe superior al del ciclo anterior.
“El azúcar se hace en el campo, no en la fábrica”, enfatizó el líder cañero, subrayando la responsabilidad directa de los agricultores en la calidad final del producto. Las suspensiones, aunque contrarias a la lógica de producción constante, han sido respetadas por los agricultores asociados, lo que ha generado confianza en la cadena productiva.
García Bello contrastó esta disciplina con la situación en otras regiones, donde, según señaló, la presión por entregar volumen ha llevado a ignorar estos ciclos biológicos. En su zona, en cambio, se prioriza la maduración natural, especialmente en enero, febrero y marzo, meses en los que el calor favorece la acumulación de azúcar en el tallo.
La medida también busca prevenir el envío de caña inmadura (“mamones”), una práctica que, aunque incrementa el peso entregado, reduce drásticamente el rendimiento industrial, y perjudica los precios pagados a todos los productores. Esta apuesta por la calidad sobre la cantidad, podría consolidar ventajas competitivas clave si se mantiene el actual ritmo y se logran las metas de producción de más de 200 mil toneladas de azúcar.
