Maduro aleja violación de tratado regional por parte de EU.
Andrés Martínez / Izúcar de Matamoros, Pue.
CARACAS.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó formalmente al gobierno de los Estados Unidos de desplegar un submarino nuclear de ataque en aguas del Caribe, una acción que calificó como una clara violación del Tratado de Tlatelolco, el cual prohíbe las armas nucleares en América Latina y el Caribe. Las declaraciones fueron realizadas durante una transmisión por el canal estatal Venezolana de Televisión este miércoles 27 de agosto.
De acuerdo con el mandatario venezolano, el envío de este artefacto militar por parte de Washington constituye una amenaza directa contra la nación sudamericana. Maduro fundamentó su denuncia en el artículo que establece la prohibición de la movilización, utilización y fabricación de este tipo de armamento en la región. «Sobre todo ahora después de que Venezuela ha sido amenazada con un submarino nuclear, se ha violado el tratado de Tlatelolco», argumentó.


La acusación se produce luego de que, según informó su gobierno el pasado martes 26 de agosto basándose en fuentes internacionales, se detectó el movimiento de dos buques de guerra estadounidenses con rumbo al Caribe: el crucero lanzamisiles USS Lake Erie y el submarino nuclear de ataque rápido USS Newport News, cuyo arribo se anticipa para la próxima semana.
Frente a estas acciones, Maduro expresó un agradecimiento a la comunidad internacional. «Venezuela está recibiendo una impactante solidaridad mundial porque nunca se había amenazado a ningún país de América Latina y el Caribe con un submarino nuclear», declaró, reconociendo la empatía y el apoyo que, según él, estaría recibiendo su administración de otros gobiernos.
Hasta el momento, la Casa Blanca o el Pentágono no se han pronunciado oficialmente para confirmar o desmentir el despliegue específico del submarino ni para responder a las acusaciones de violación del tratado. La situación perfila un nuevo capítulo de tensiones geopolíticas en la región, con Venezuela apelando al derecho internacional y buscando respaldo diplomático frente a lo que describe como una escalada militar sin precedentes.