En campo de béisbol de Minatitlán realizaron homenaje a los restos del entrenador de las ligas pequeñas, Cesar Hernández y a su hijo de un año de edad, luego de haber perdido la vida en el multihomicidio del pasado 19 de abril.
Los restos de padre e hijo fueron depositados en el mismo féretro de color blanco, mientras que los de la señora Irma Álvarez, quien fue madre de uno de los alumnos de Cesar descansarán en un ataúd de color café.
Luego de la misa, familiares, amigos e integrantes de la liga infantil trasladaron ambos ataúdes al campo de béisbol Beto Ávila, sobre ellos colocaron playeras características de este deporte y dieron un recorrido por la cancha en signo de una “carrera final”.
Asistentes recordaron al entrenador como un hombre respetuoso, educado y alegre, asimismo, pidieron que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto y no dejar el caso en el olvido.
“Hoy es un día diferente para nuestras ligas pequeñas, estamos consternados, enojados, tristes por la tragedia donde perdió la vida un gran ser humano. Te extrañaremos, te echaremos de menos, pero recuerda que jamás te olvidaremos”, expresó uno de los asistentes.
Finalmente, los cuerpos fueron enterrados en el panteón de la colonia Tacoteno de Minatitlán.
Cabe mencionar que Cesar era entrenador de la categoría denominada “Pony” y entrenaba al equipo “Marlín”, de 13 a 16 años.
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