Ocho candidatos por la presidencia municipal de Izúcar

Semana Política / Gabriel Sánchez Andraca

Como nunca antes en la historia del municipio de Izúcar de Matamoros, ocho planillas luchan por gobernar el municipio, el más importante de la región sur conocida como la Mixteca poblana.

Son seis planillas presididas por hombres y dos por mujeres, algo también inusual.

Pero, ¿quienes están trabajando en serio y quienes parecen no tener posibilidades de obtener el triunfo?

Nos informan que hay tres planillas que están trabajando con intensidad y cinco parecen no contar con los recursos necesarios para hacer campañas fuertes, que motiven a los electores a votar por sus respectivos proyectos.

Para los observadores locales, las campañas que más se notan, por el trabajo que vienen desempeñando y por el impacto que han logrado entre la opinión pública, son las planillas de Morena, PRI y Nueva Alianza encabezadas por Melitón Lozano Pérez, Lorenzo Suárez y Mario Herrera, respectivamente.

Los tres candidatos a alcaldes ya mencionados tienen presencia entre los electores, pues han venido participando en política desde hace tiempo. Su nombre es reconocido por la ciudadanía del municipio, varios de ellos son carismáticos y en general, tienen buena presencia en la región.

Uno de ellos, el profesor Melitón Lozano, ya fue incluso presidente municipal por el partido de la Revolución Democrática; Lorenzo Suárez, ha sonado en otras ocasiones para representar al PRI en luchas electorales, y Mario Herrera pertenece a una familia que ha militado en el PRI. Su abuelo fue presidente municipal y un tío suyo ocupó la Procuraduría de Justicia del Estado. 

La doctora Concepción Cázares, ha sido diputada local y ha sonado como pre candidata a la presidencia municipal. Parecía que se había retirado de la política, pero ha regresado en esta ocasión como abanderada de los partidos Movimiento Ciudadano y el partido local, Compromiso por Puebla.

A Mario Herrera, abanderado del partido Nueva Alianza, se le conceden posibilidades, pues ha demostrado, no solo que la política le gusta, sino que tiene intenciones de hacer cosas a favor de la ciudadanía matamorense. Es un empresario que regresó hace algunos años de Estados Unidos para entrar de lleno a la industria turística con empresas hoteleras y restauranteras.

Con menos posibilidades se ve a don Eduardo Vargas, abanderado del partido Verde; a Carmelita Lezama, esposa del actual presidente municipal, apoyada por el PAN y el PRD y a don José Rosario González, que va en pos de la alcaldía matamorense, como candidato independiente.

La oferta electoral para el municipio es pues, numerosa y variada y el ciudadano de la región está obligado, ahora más que nunca, a razonar su voto. No cualquiera podrá desempeñar con éxito el importante cargo de presidente municipal, pues no basta con tener amistad con el candidato a gobernador que pudiera ganar la elección o tener amigos importantes en las altas esferas del gobierno. Es necesario conocer la problemática de la zona y saber qué hacer para remediarla.

La zona sur, como casi todo el país, está pasando por una etapa violenta, que si bien, ha sido común en la región, ahora se ve agravada por la incursión de elementos extraños a la entidad e inmiscuidos en asuntos de drogas y crimen organizado y eso inquieta más a la gente que ya está nerviosa y que se siente insegura por lo que ha estado pasando a nivel nacional.

El problema económico y de desempleo, que sufre México desde hace ya varios años, se agudiza cada vez más, máxime que el gobierno estadounidense de Donald Trump, la ha emprendido contra los inmigrantes mexicanos y latinoamericanos en general, lo que tiene repercusiones graves en la economía regional

Todo mundo sabe que de la mixteca poblana, sale el mayor número de emigrantes hacia los Estados Unidos, en busca de trabajo para mejorar el nivel de vida de sus familias.

Se habla de cientos de miles de poblanos que radican en Nueva York, Chicago, California y Texas, principalmente, que piensan regresar por la campaña que en su contra, ha emprendido allá, el gobierno de Trump. 

Si eso ocurriera, es decir, que en forma masiva regresaran nuestros trabajadores emigrantes, causarían un grave problema ya que aquí no encontrarían forma de tener un trabajo que les permita sostener a sus familias y las remesas que mensualmente mandan, dejarían de fluir, influyendo gravemente en la economía de la zona.

Quienes aspiren a gobernar a este municipio, deben tener en cuenta todo eso y formular planes para fortalecer la seguridad y la economía de la región, apoyando las actividades agropecuarias a fin de que la zona alcance la “autosuficiencia alimentaria” no haciendo caso de lo que dijo recientemente el Presidente de la República, Peña Nieto, de que eso ya pasó de moda y que países como Japón, importan muchos de sus alimentos.

El señor Presidente debe saber, que Japón está formado por pequeñas islas impropias para la agricultura y que tiene una flota pesquera de primer nivel, que le hace no depender de nadie para obtener sus alimentos a base primordialmente de pescado y productos del mar. Nosotros exportamos pepinos, brócoli, aguacate, jitomate, etcétera pero importamos lo que es básico para nuestra alimentación, maíz, frijol, arroz, leche, etcétera.

Así como estamos, exportando alimentos que no consumimos habitualmente e importando los alimentos que nos son indispensables, como los ya mencionados, maíz, frijol, arroz, leche, carne y otros productos, corremos el peligro de que llegue otro Donald Trump y decida cortarnos la venta de maíz, por ejemplo, pues China se lo pagaría a mejor precio, pues de ese producto obtendría un combustible de buena calidad y eso sería muchísimo peor para nosotros, que construir otro muro.

Por eso la preocupación de los gobiernos mexicanos hasta el de José López Portillo, de apoyar, impulsar el cultivo de buen maíz. Cuando el gobierno federal decide que el maíz es poca cosa y que lo mejor es importarlo, nos mandan maíz forrajero y trangénico, propio para alimentar ganado y nos condenan a comer tortillas duras como el cuero.

El día que todos los campesinos mexicanos tengan en sus graneros maíz suficiente y de buena calidad, frijol en sus distintas variedades, arroz, leche de buena calidad y ganadería propia de traspatio, estarán tranquilos, terminará la violencia y volveremos a las épocas de tranquilidad que se vivieron antes de la llegada de la tecnocracia al poder, que nos impusieron el neoliberalismo que ha aumentado la pobreza y el atraso en todo el país.

 

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