Gabriel Sánchez Andraca / Semana Política 

Los días primero de mayo han dado un cambio radical: se acabaron esas masivas manifestaciones de las centrales obreras, de los maestros y empleados federales y estatales, con grandes mantas con leyendas como “¡Gracias señor Presidente!”; “Gracias señor gobernador”.

Ahora desfilan los sindicatos independientes exigiendo a las autoridades federales y estatales, el respeto a sus derechos; salarios dignos y servicios médicos eficientes, entre otras cosas y en la tribuna ya no hay autoridades sino dirigentes sindicales.

Esto no ocurrió de la noche a la mañana, fue una lucha de varios años de la clase trabajadora, de los burócratas, de los maestros que empezaron a rebelarse en los mismos actos oficiales del primero de mayo, lo que provocaba intervenciones policíacas y que muchos trabajadores fueran sancionados sindicalmente por provocadores.

Empezaron a surgir los sindicatos independientes que realizaban sus marchas y protestas al margen de sus centrales o sindicatos nacionales, hasta que llevaron a la supresión de los actos oficiales masivos, para hacer reuniones en lugares cerrados entre las centrales y sindicatos nacionales y las autoridades.

Ni con esas señales de inconformidad de la clase trabajadora, la tecnocracia priista captó el mensaje de lo que estaba ocurriendo realmente en la sociedad mexicana y en vez de buscar solución a los problemas que planteaban los obreros, los maestros, la burocracia y los campesinos, siguió con sus políticas económicas y sociales, que finalmente acabaron con el priismo instaurado por los doctores de Harvard.

Estuvo en Puebla el panista Santiago Creel, quien fuera secretario de Gobernación y antes había sido diputado federal, y después de Fox, senador de la República.

En conferencia de prensa realizada en un restaurante del Centro Histórico, trató de justificar el lanzamiento, como candidato a la gubernatura de Puebla, del doctor Enrique Cárdenas Sánchez, ex rector de la Universidad de las Américas y ex funcionario de la Fundación Manuel Espinosa Iglesias.

Dijo que fue una designación acorde al momento que se vivía en Puebla, como consecuencia del fallecimiento, en accidente aéreo, de la gobernadora panista Martha Erika Alonso y de su esposo el exgobernador y senador, Rafael Moreno Valle.

“Se buscó el mejor perfil” y ese fue el académico Enrique Cárdenas, con experiencia como rector y en otros cargos en el sector privado.

La realidad es que el PAN, en sus casi ochenta años de vida, no ha tenido capacidad para formar cuadros políticos propios y así anda buscando “perfiles ciudadanos”, como antes buscó “perfiles priistas” como el propio Moreno Valle y como cinco de los gobernadores de otros tantos estados, electos recientemente, entre ellos el de Veracruz, César Yunes. Fueron votaciones para elegir gobernador en siete entidades federativas, de los que cinco fueron priistas que no obtuvieron el apoyo de su partido para ser candidatos, el PAN los arropó y de los siete, cinco ganaron la elección como panistas, habiendo sido priistas, unos meses antes de los procesos electorales. 

Creel habló de la trayectoria de don Enrique Cárdenas y de su gran calidad de académico, pero no mencionó ningún cargo público, ni electoral ni administrativo que hubiera ocupado el candidato y donde hubiera demostrado su capacidad para gobernar. Porque hay el sospechosismo de que quien no tiene una ideología política, una experiencia política, lo que se llama oficio político, como tampoco una sensibilidad social, no puede hacer un buen gobierno, por mucho que sea un académico extraordinario, como lo es indudablemente el señor Cárdenas.

En el transcurso de una semana, se han registrado dos fallecimientos de quienes fueron destacados funcionarios y políticos relacionados con Puebla: el de Ludivino Mora, originario de Teziutlán y el del licenciado Luis Maldonado Venegas, originario de Veracruz, pero traído por el ex gobernador Moreno Valle Rosas, como secretario de Educación primero y de Gobierno, poco después.

Ludivino era al fallecer, director de la Policía Auxiliar de Puebla y antes había desempeñado varios cargos, entre ellos el de diputado federal. Se le rindió un homenaje póstumo en esta capital, en el que estuvo presente el gobernador interino Guillermo Pacheco Pulido y el orador fue Fernando Manzanilla, secretario general de Gobierno.

Maldonado Venegas, quien falleció en la ciudad de México, fue priista, dirigente nacional del partido Movimiento Ciudadano, funcionario en Puebla en el gobierno panista de Moreno Valle, diputado plurinominal perredista y funcionario federal en el gobierno de Peña Nieto y dicen que ya se había colado en el gobierno actual de López Obrador.

Se le recuerda mucho por su frase, para justificar la agresión policíaca a campesinos de Chalchihuapan, en donde murió un menor de edad que recibió una bala de goma en la cabeza: “Los policías tuvieron que defenderse, al ser atacados con piedras de grueso calibre”. Esto fue cuando era secretario general de gobierno.

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