“Cuando el delito se multiplica nadie quiere verlo”-Bertolt Brecht-

Reflexiones de Actualidad / Martín Peña 

Naur Hernández Santaella, hace unos días fue detenido por presuntamente sustraer de la bodega de indicios de la Fiscalía General del Estado, en donde se desempeñaba como subdirector de bienes asegurados, cuatro millones ochocientos mil pesos en efectivo, uno más, y los que se acumulen. Lo lamentable es que no va aparecer el dinero y saldrá de prisión con cualquier pretexto, como salió el Gallero y el Cachetes, porque dicen que la justicia poblana funciona hasta donde te alcanza la lana.

Es lamentable que la corrupción y la impunidad debiliten la institucionalidad, y con esto los índices de criminalidad aumentan, porque a la delincuencia no se le toca su estructura financiera, y pocas veces se pone en práctica la extinción de dominio, que consiste en que los bienes asegurados pasen a poder del estado.

Si la corrupción debilita la institucionalidad, la justicia seguirá operando en relación al capital de quien delinque, porque tendrá dinero para comprar la justicia, poder para seguir cometiendo delitos desde el lugar en donde se encuentre. Las prisiones seguirán llenándose de desposeídos con infracciones menores, más aún cuando la reforma penal se ajusta al debido proceso, y por falta de capacitación y actualización de servidores públicos se comenten descuidos, que ponen en libertad de manera fácil a presuntos delincuentes o se condena a inocentes, más si son activistas sociales o defensores de derechos humanos. 

El alza de los delitos al parecer no se debe a que las personas de un día para otro se vuelvan perversas, y se conviertan en delincuentes por voluntad propia, al parecer juega un papel importante el desempleo y los bajos salarios. Los estados donde el desempleo es alto aumenta la delincuencia común y el crimen organizado. Pues como dice la canción “el hambre es canija pero más el que la aguante”, la alimentación es una necesidad fisiológica y un derecho constitucional (Artículo 4°).

La delincuencia como degradación social tiene ya una base social, por lo que la política de o línea de acción de seguridad pública de combatir la delincuencia con violencia, para arrestar o abatir cabezas de organizaciones, no ha dado resultados en 10 años; hace falta el apoyo social, pero la sociedad por la debilidad institucional ya no confía en sus autoridades y empiezan a hacer justicia por propia mano, situación que agrava más el conflicto. 

Disminuir los indices delictivos es una tarea que se antoja lenta pero segura, se tiene que empezar desde el hogar, la escuela, los medios, las instituciones, acabar pues con la corrupción y la impunidad antes de que madure y se convierta en problema, tener presente el apotegma de Benito Juárez “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Los grandes hombres de México que nos dieron patria y libertad son ejemplos a seguir para recuperar el país. 

“Todo delito que no se convierte en escandalo no existe para la sociedad”-Heinrich Heine-

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