Por: Hipólito Contreras 

A medida que se acerca el 2018 el movimiento político en México crece, por un lado los partidos políticos, las organizaciones sociales, civiles, y por otro la  sociedad en general que de un modo o de otro se expresa de muchas formas, y es al final la que va a tomar la decisión.

Podría ser que nada extraordinario pase, que la del 18 será una elección más, que la derecha como siempre dirá que ganó y por lo tanto seguirá recetando la misma política económica que aplica desde 1982 cuando en México se instaura el modelo económico llamado neoliberal.

Si eso sucede pues nada habrá avanzado, más bien, se habrá retrocedido, no se aplicará la lógica de que los pueblos se transforman, cambian, mejoran.

El pueblo de México haría lo mismo en el 18, votaría por la continuidad de todo, le apostaría a que nada cambie y que siga igual.

Sin embargo, creo que esto no sucederá, sino que el pueblo de México demostrará que piensa, que quiere cambios, transformaciones, demostrará que es un pueblo pacífico, que quiere que las cosas mejoren para todos sin tirar una sola bala, ni una sola.

Eso es lo que se espera, el pueblo de México ya maduró, ya caminó mucho trecho, ya experimentó muchas cosas, ya pasó momentos extraordinarios, sucesos complicados, pero logró cosas buenas, logró primero una nación independiente y una constitución, después se despojó de una dictadura, luego creó instituciones, leyes, y una estructura de gobierno.

Esto ha logrado el pueblo de México en más de 200 años de lucha, ha sido un largo periodo en la que se han escrito varios capítulos. Creo que en el 2018 se escribirá otro, no creo que la sociedad mexicana desaproveche una oportunidad más para hacer cosas buenas por la vía pacífica.

Hoy tenemos a la sociedad mexicana más informada que nunca, hoy todo está cerca por las nuevas tecnologías que llegan a todos los rincones de México, por lo menos esto no debe negarse, información mala o buena pero llega a todos lados, la gente sabe de inmediato lo que está sucediendo.

En este modelo económico, lo único que experimenta y ofrece es un mundo de comunicación, no lo puede evitar, la misma viene de sus grupos que dominan las comunicaciones, eso a ellos los beneficia y los perjudica al mismo tiempo, controlan a la población con sus mensajes, pero al mismo tiempo le dan al pueblo un arma de defensa, el uso de los medios, de la tecnología para difundir ideas y propuestas.

En este contexto el pueblo de México se perfila hacia el 18, tiene suficiente información tanto de los grupos en el poder, como de grupos que desean y proponen cambios. Ya no es lo mismo a lo que pasaba hace 40 o 50 años, la sociedad aún atrapada por el modelo ya no es la misma.

Simplemente hagamos una pequeña encuesta a las personas que viven en las zonas más apartadas, en las comunidades más lejanas y más pobres, y veremos su respuesta, esa gente ha cambiado, piensa de otra forma, es una generación más avanzada que nació en los años 70, hoy anda rondando los 50, y tiene ya hijos que andan en los 25 y los  30 años, todos ellos son otros, y son los que van a decidir hacia dónde vamos y nos dirigimos.

Lo que el modelo haga en el 18 para sostenerse en el poder será débil ante la oleada de voluntades y decisiones de la nueva generación.

Si esa nueva generación quiere que las cosas sigan como están pues nada hará y votará en ese sentido, pero como la lógica dice que ésta nueva generación quiere cambios, los hará inevitablemente, no habrá quién se lo impida, nadie, y lo hará de manera pacífica, ha entendido ya que la era de las armas quedó atrás, en el pasado, cuando la única alternativa era esa.

De modo que de aquí en adelante viene un alud de acciones, de manifestaciones, de expresiones, de movimientos, de la sociedad mexicana, lo que culminará en una decisión final el primer domingo de julio del 2018.

Se verá entonces si el pueblo de México experimenta ya cambios, se ve ilógico que no lo demuestre, ilógico que prefiera el estatus actual, sabe muy bien todo lo que ha sucedido y en qué situación está el país.

No es que se vaya a decir, “es que no estamos en guerra, hay pobreza y violencia pero lo vamos resolviendo, hay corrupción pero se procede, hay desempleo pero lo vamos controlando, hay daño ambiental pero lo estamos combatiendo, hay privatización de casi todo, pero por lo menos hay servicios, hay desigualdad social pero poco a poco la combatimos, no hay necesidad de cambiar nada, mejor sigamos como estamos”.

Eso sería conformismo, aceptar las cosas como están, incluso que muchos millones se abstengan de votar y se queden muy felices en sus casas.

Creo que no pasará eso, habrá cambios porque es lógico que los haya, el pueblo por más dormido que lo tenga el sistema, ya despertó y en el 2018 lo demostrará, al menos eso creo.

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