Punto de Vista 

Por : Nicolás Dávila Peralta

El jueves pasado, el flamante secretario de Hacienda José Antonio Meade Kuribreña, entregó a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2017 que reduce en 1.7 por ciento los gastos del gobierno, en relación con el presupuesto de este año.

Ya hace unas semanas el gobierno federal había anunciado este recorte presupuestal y en diversos medios de comunicación ha informado que ahora no será el pueblo el que se ajuste el cinturón.

Sin embargo, las cifras dadas a conocer en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación revela que no serán los funcionarios de alto rango del Poder Ejecutivo ni los miembros de los poderes Legislativo y Judicial quienes se ajusten el cinturón, sino las áreas de desarrollo social y de impulso a la ciencia y las artes, lo cual significa que de manera directa la afectada será, como siempre, la población, ya que el recorte de presupuesto va dirigido a educación, salud, cultura, turismo, ciencia y tecnología.

Los salarios de funcionarios de alto nivel, empezando por el del Presidente de la República, los secretarios de Estado, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como de diputados federales y senadores, no sufrirán recorte alguno.

Por elcontrario, el proyecto plantea un aumento en los recursos públicos destinados al pago de la deuda.

Conforme al documento entregado por Hacienda al Poder Legislativo, el gasto propuesto es de 4 billones 837 mil 512.3 millones de pesos. Este presupuesto significa una reducción de 10.6 por ciento respecto a 2016.

En el caso del presupuesto para Educación Pública, la dependencia del ramo dispondrá de 265 mil 704.2 millones de pesos, una disminución en términos reales respecto de lo aprobado en 2016; en tanto que para el apoyo a la investigación científica, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología recibirá 23 por ciento menos que este año. Para cultura el presupuesto se reduce en 30.7 por ciento.

Para el sector Salud se propone una reducción presupuestal del 10.8 por ciento y para el apoyo al campo se reduce el presupuesto en 29 por ciento y 28 por ciento en comunicaciones y transportes.

Sorprende que también sufran reducciones presupuestales las secretarías de la Defensa Nacional y Marina Armada de México, a quienes se reduce el presupuesto en 7 por ciento, y la Procuraduría General de la República que sufre un recorte del 6.6 por ciento.

Todos estos recortes afectarán, sin duda, áreas estratégicas para el combate a la pobreza, para lograr que todos los mexicanos tengan acceso a la educación, los servicios de salud y que el campo mexicano pueda avanzar hacia la productividad y la suficiencia alimentaria; además de las acciones para brindar seguridad a la población y la procuración de justicia.

En una situación de crisis social y política por la aplicación de la mal llamada Reforma Educativa, la reducción presupuestal en este renglón no anuncia un mejoramiento en este campo y sí un pretexto para que el gobierno federal aplique una política represiva contra la disidencia magisterial, porque sin duda, menos profesores significan un ahorro salarial.

México adolece de una insuficiencia alimentaria fruto de una política agraria errónea, sustentada en los principios de la globalización neoliberal, así se entiende que el apoyo al campo sufra un reducción de casi la tercera parte de su presupuesto. Esto favorece la importación de productos alimenticios en beneficio de las grandes transnacionales.

Todo esto, para que el gobierno pueda hacer frente a una deuda pública cuyo costo financiero es de 568 mil 197.6 millones de pesos.

El cinturón que no se aprieta

En contraparte, el proyecto entregado al Poder Legislativo no toca los cinturones de secretarios, legisladores y jueces, por el contrario ellos tendrán que aflojar el cinturón porque su presupuesto aumentará, en promedio, en 9.6 por ciento. 

La dieta (salario) de los senadores ascenderá a 157 mil 26 pesos mensuales, lo que significa que al año habrá recibido cada uno un millón 884 mil 312 pesos; en tanto que los diputados federales, gracias al aumento de 27 mil pesos en prestaciones, tendrán un ingreso total anual de un millón 942 mil 911 pesos, es decir, 161 mil 909 pesos mensuales en promedio.

La pregunta que surge de inmediato es: ¿Qué hace la mayoría de los diputados que no saben nada de leyes, de economía, de problemas agrarios y que solo esperan las indicaciones de una minoría de legisladores que marcan la pauta sobre cómo votar? A esto se añade la presencia de legisladores cuyo nivel académico es bajo, como es el caso de Carmen Salinas (a)“La Corcholata” que apenas si terminó la primaria.

Tampoco los ministros de la Suprema Corte, los magistrados y consejeros de la Judicatura padecerán hambre con este recorte, pues sus sueldos rebasan por mucho los seis millones de pesos anuales, superando por mucho el salario del presidente de la República que asciende a 2 millones 2 mil 971 pesos, más 343 mil 583 pesos de aguinaldo y un pago extraordinario por riesgo, de 854 mil 223 pesos.

Así pues, contrario a lo que se ha dicho en los medios, no serán los integrantes de los tres poderes del Estado quienes se ajusten el cinturón en 2017; como siempre, será el pueblo, cuyos salarios promedio apenas llegan a los tres salarios mínimos, quienes cargarán nuevamente con el costo de los errores de un gobierno caracterizado no por su eficiencia, sino por estar compuestos por incondicionales de un presidente que ha manifestado desde la campaña presidencial su incapacidad para llevar al país por mejores rutas.

 

Valora este artículo
(0 votos)

Deja un comentario

Más en esta categoría:

Contador de Visitas

 

contador de visitas para blog

Volver