Cuidado, hoy es el combustible mañana podrían ser los alimentos

Hipólito Contreras / Opinión Libre

El robo de combustible ha tocado ya los extremos, pasó de unas cuantas tomas clandestinas a la utilización de una estrategia complicada para hacerse del producto. Las consecuencias han sido fatales, una de ellas, la explosión en Hidalgo que cobró muchas vidas.

Llevar unos litros de gasolina a sus casas era lo que buscaban, llenar el tanque del auto era lo que querían, pero el error fue fatal.

El gobierno anterior elevó tanto el precio de los combustible que no dejó otro camino que el robo, cuando el pueblo ya no puede comprar lo que necesita procede al robo, saber que es un delito, que puede terminar en la cárcel, pero lo hace porque se le acaban las alternativas.

Este gobierno ha frenado, hasta hoy, el aumento al precio a los combustibles, lo que es una buena señal, y es deseable que baje aunque sea centavos pero que disminuya.

Si la corrupción fue el sello del anterior gobierno, era lógico que todo fuera a la alza, si en este gobierno se combate la corrupción es posible que se paren los incrementos en todo al mismo tiempo, que se fortalezca la economía popular con una serie de medidas, como es el apoyo a los jóvenes y a las personas de la tercera edad.

El nuevo gobierno da señales de que lo que se propone es distribuir mejor la riqueza que generan todos los mexicanos, se está avanzando poco a poco en mejorar las condiciones de vida para los grandes sectores de la población, esto llevará tiempo, pero se avanza.

Si continúan en ese camino es posible que en poco tiempo se frene el robo de combustible, porque esos grupos que lo hacen, van a tener mejores oportunidades, mejores condiciones de vida, cuando una familia alcanza un nivel digno de vida ya no tiene motivos ni argumentos para cometer delitos.

La delincuencia es provocada por la pobreza, por el abandono de los grandes sectores de población, por la falta de oportunidades, por el desempleo, por los bajos salarios, por la corrupción, por la vida de reyes en pocos grupos y la extrema pobreza en muchos, por la inequidad, por la injusticia, entre otras razones.

Un problema que debe atender este gobierno y que no lo ha hecho ni lo ha mencionado ni una sola vez, es el del crecimiento demográfico.

La población no puede crecer a un ritmo mayor a la producción de todo, porque se genera un déficit y un desequilibrio.

Si el campo mexicano con todos los apoyos gubernamentales que se están dando sólo tiene capacidad para alimentar bien a cien millones de mexicanos, pero si la población supera los 125 millones hay un déficit, los alimentos no alcanzan, se tiene que recurrir a las importaciones y con ello incrementaría el valor del producto.

México debe planear su población, el gobierno debe entrar en este tema primordial. El nuevo gobierno podrá manejar muy bien los recursos, pero nunca le alcanzarán ante una población que crece a un ritmo mayor que a su producción y a los recursos disponibles.

Si se habla de la cuarta transformación del país, debe entrar el tema demográfico, si no se hace todo fracasará.

Hoy con las políticas que se aplican podrá frenarse el robo de combustible a corto plazo, esto podría evitar que no se pase al robo de alimentos, lo que sería más grave, hoy esto aún no sucede, pero existe el riesgo de que ocurra, si fracasan las políticas públicas.

El robo de alimentos llevaría al saqueo de tiendas grandes, medianas y pequeñas, sería el hambre de multitudes lo que llevaría a una cosa así.

Está visto que el pueblo descontrolado se lanza a todo, el robo de combustible es una prueba de ello. Lo ocurrido en Hidalgo fue la muestra de que los saqueos masivos son reales, un pueblo con hambre es imparable, ni el ejército lo podría frenar.

A este gobierno le toca la parte más compleja de la historia, recibió un país metido hasta el cuello en la corrupción, con funcionarios que ganaban más de medio millón de pesos mensuales, con jugosas prestaciones, y más de 80 millones de mexicanos sumidos en la pobreza, la desesperanza y el temor.

Corregir todo eso es complejo, pero alguien lo tenía que hacer, apenas van dos meses y medio de gobierno, falta mucho por hacer, ojalá y el tren no se descarrile, sería fatal para México, es deseable que en el 2024 este país se haya transformado e inicie el camino del desarrollo.

 

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