Gabriel Sánchez Andraca/ Semana Política 

Generalmente cuando se habla de la crisis en los partidos políticos, la referencia se concreta al PRI, al PAN y al PRD. Los demás son los chiquitos, es la chiquillada y se hace poco caso de sus problemas internos.

Sin embargo, dentro de esa “chiquillada” hay algunos que resienten con mayor fuerza los embates de la indiferencia ciudadana o las críticas, y uno de ellos es el Partido Verde Ecologista de México.

Es un partido propiedad de una familia, casi siempre aliado del PRI, gracias a lo cual ha conquistado algunas posiciones importantes de elección popular, como diputaciones federales y locales, senadurías y la gubernatura de Chiapas.

Ha cobrado algo de fama, por sus críticas, con el pretexto de defender la ecología y oponerse al maltrato a los animales, a los circos, de los que logró sacar a los leones, elefantes y demás animales domesticados para diversión de los asistentes a ese espectáculo y ahora la ha emprendido contra las corridas de toros, por las mismas razones, el maltrato a los animales.

Lo de los circos ha provocado un gran descontento entre los aficionados, entre ellos muchos niños y de los propietarios de esos negocios que han visto disminuida la asistencia a sus presentaciones y han explicado que el trato a los animales que se presentaban en los espectáculos circenses, era no solo bueno, sino excelente.

En el caso de la llamada “fiesta brava”, un aficionado que es senador, afirmó que solo la ignorancia de lo que es, ha sido y ha representado la tauromaquia en este país, y en otros países hispánicos, se puede estar contra de “la fiesta”.

Y si les siguen dando cuerda, los “verdes se van a ir contra las peleas de gallos y contra los jaripeos y acabarán con las tradicionales ferias de todo el país.

Bueno, pero de lo que estamos hablando es de su crisis interna, de su cada día menor influencia política y en la opinión pública.

Las dirigencias estatales siempre han sido designadas por las cúpulas y escogen entre sus círculos de amigos a quienes deberán hacerse cargo de dirigir a sus supuestos partidarios.

El partido Verde es más bien un club de amigos, entre los que hay duras luchas internas por las posiciones políticas o partidistas y es lo que está pasando en Puebla.

Durante un buen tiempo el dirigente estatal, diputado local y diputado federal, fue Juan Carlos Natale, gente de buen carácter que mantuvo la fiesta en paz y realizando un cierto trabajo en bien de la ciudadanía.

Lo sustituyó Juan Pablo Kuri, entraron en conflicto entre ellos y acabaron distanciados. La dirigencia de Pablo Kuri fue según dicen los propios verdes, poco menos que desastrosa, pues el partido dejó de tener influencia en varios sectores donde tenía presencia y no ejerció adecuado control de los representantes estatales y municipales que llegó a tener.

Ya llegó el tiempo de cambio: Ha sido designado delegado del comité nacional Jaime Natale Uranga, para preparar el relevo de la dirigencia estatal.

Para el proceso de las elecciones extraordinarias de gobernador, ya deberán haberse realizado los cambios necesarios.

Se dice que entre los negativos de Kuri, además de la mala administración, está su demasiado apego al “morenovallismo”, corriente panista con la que muchos verdes no simpatizaban y el morenovallismo tampoco simpatizaba con los verdes.

Todavía no se sabe si la decisión de los Verdes será aliarse con Morena, o si continuará aliándose con el PRI. La corriente mayoritaria está lógicamente con Morena, por razones obvias. 

Los jóvenes del partido Morena expresaron ante un numeroso grupo y ante la prensa, su apoyo a la precandidatura del licenciado Alejandro Armenta, como precandidato a gobernador del estado.

Dijeron que Puebla es una entidad, donde prevalecen los jóvenes estudiantes universitarios, pues hay más centros de estudios superiores que en las demás entidades del país y se requiere, como gobernante, de hombre que además de juventud, tenga la comprensión necesaria para atender los problemas de los jóvenes.

Hicieron una positiva valoración de la carrera política de Armenta, que además de dirigente partidista, lo fue del PRI, ha ocupado cargos de elección popular y administrativos que ha sabido desempeñar con eficacia y honestidad.

Actualmente es presidente de la Comisión de Hacienda en el Senado de la República y su trabajo ha sido reconocido por todos sus compañeros de bancada. En opinión de los jóvenes, sería un buen gobernador en Puebla.

Y antes de que se nos olvide: ¿sabe dónde está el anterior dirigente estatal del partido Verde Ecologista, don Juan Carlos Natale? En la Secretaría de Relaciones Exteriores. Es ni más ni menos, que el secretario particular del titular de esa dependencia, Marcelo Ebrard.

 

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