Nicolás Dávila Peralta

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, dio a conocer el jueves pasado cuáles son los estados del país considerados como “focos rojos”, por su alto grado de inseguridad. Tristemente, Puebla está incluido en esa lista, junto con Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz.

Al destacar esto, el titular de esa Secretaría, Alfonso Durazo, afirmó que para nadie es un secreto las condiciones en las que el nuevo gobierno federal recibió el país en materia de inseguridad.

Que el estado de Puebla esté considerado en esta “lista roja” es preocupante, porque indica el descuido que las autoridades locales han tenido para combatir el crimen y atacar las condiciones que han llevado a la entidad a esta situación.

El principal indicador que ha llevado a considerar a Puebla como un “foco rojo” es el robo de combustible, que se ha extendido más allá del territorio por donde pasan los ductos de Petróleos Mexicanos. Sin embargo, la Fiscalía General del Estado considera también como indicadores de inseguridad y violencia el narcomenudeo y el robo a transportes de carga.

En cuanto al robo de combustible, lo que empezó como una actividad de pequeñas bandas se ha convertido en uno de los negocios más redituables de los grupos del crimen organizado en el interior del país, a tal grado que hoy, en Puebla, se disputan el control del llamado “huachicoleo” los “Z” y el Cártel Jalisco Nueva Generación. Los enfrentamientos recientes en la autopista Puebla-Orizaba, así lo indican.

Esta problemática –que no es la única, pero sí la más notoria en materia de seguridad- se dejó crecer en años recientes, e incluso los “huachicoleros” llegaron a infiltrar a las fuerzas del orden, con lo que el robo de combustible puso en evidencia el grado de corrupción de parte del personal al servicio de los poderes estatal y municipal.

Hay que reconocer que el gobierno poblano actual no se ha quedado de brazos cruzados, sino que ha desarrollado una estrategia que en casi dos años ha decomisado más de 9 millones de litros de hidrocarburos, a los grupos delincuenciales.

Según informes oficiales, durante el actual gobierno estatal se han realizado dos mil 676 operativos con un resultado de captura de 980 presuntos “huachicoleros”, el aseguramiento de cuatro mil 447 vehículos, y el sellado 2 mil 802 tomas clandestinas.

En el combate a la inseguridad, pero sobre todo ante el robo de combustible, se ha logrado la coordinación de las instituciones que forman el Grupo de Coordinación Puebla Segura: Secretaría General de Gobierno, Secretaría de Seguridad Pública, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina Armada de México, la Policía Federal y la Procuraduría General de la República.

En una primera acción para frenar el grado de violencia e inseguridad que se vive en el estado, se ha incrementado la presencia de las fuerzas armadas, a fin de que éstas contribuyan a brindar mayor seguridad a los poblanos.

El reto para el próximo gobierno estatal será precisamente sacar a Puebla de ese grupo de “focos rojos”, lo que no se logrará solo con más fuerzas policíacas y militares, sino con una política que alcance las causas profundas de la violencia: la pobreza, la ignorancia, la impunidad y la corrupción en todos los niveles de gobierno.

Retazos

Quienes no simpatizaron con el proyecto que ganó la Presidencia de la República, la mayoría en el Congreso de la Unión, los congresos locales y muchas presidencias municipales, y hoy se ubican, unos, como oposición política, y otros –ciudadanos sin partido- como críticos de ese proyecto, tienen una gran responsabilidad: ser factor de equilibrio de poder y realizar una crítica propositiva.

Por esto, resultó ridículo que en la toma de posesión del presidente López Obrador, los panistas demandaran bajar el precio de las gasolinas, cuando fueron ellos los que aprobaron la reforma energética que causó la elevación de precios de los combustibles.

Tampoco ayuda mucho la oposición a bajar salarios de funcionarios dealto nivel, cuando lo que eligieron los votantes es terminar con los ingresos estratosféricos de políticos y funcionarios, salarios que contrastan hasta el escándalo con los que reciben los trabajadores.

 

Valora este artículo
(0 votos)

Deja un comentario

Contador de Visitas

 

contador de visitas para blog

Volver