Gabriel Sánchez Andraca

 

              Enrique Doger Guerrero, ex rector de la BUAP, ex presidente municipal, ex diputado local y ex diputado federal, entre otras cosas, fue candidato del PRI a la gubernatura del estado y perdió la elección. ¿Porqué perdió? Es la pregunta que muchos se hacen y que ningún priísta se atreve a responder con veracidad y contundencia.

               Pero Doger es un priísta fuera de serie en Puebla. Habla con claridad, cuidando de no ofender incluso a contrincantes políticos, por considerar que cada quien es libre de ser como es, y que guste o no guste, debe respetarse esa libertad.

               “Soy priísta, lo seguiré siendo y si se repite el proceso electoral para gobernador, me gustaría ser candidato, pero no estoy obstinado en serlo. El PRI debe hacer un análisis de quienes en momentos como los que estamos viviendo, tiene mayores probabilidades de triunfo y yo no solo apoyaré a quien sea designado o designada, sino que colaboraré abiertamente con el o la candidata que represente a mi partido”.

                  “Yo fui candidato en momentos muy difíciles: no solo nos enfrentamos al fenómeno político de López Obrador, que fue un candidato presidencial sumamente popular, que incluso con su triunfo arrollador, arrastró a muchos candidatos a gobernadores, alcaldes, diputados y senadores, en su triunfo, aunque ellos fueran desconocidos para los electores, como el caso de Puebla.

               “Me toco pues ser candidato a la gubernatura de Puebla, por un partido cuya marca pasaba por su peor momento. El PRI ha sido nacionalmente, el partido mejor estructurado, mejor organizado y con mayor presencia en el país, pero estaba muy desgastado por diversas causas, incluso en nuestras propias filas, pues muchos militantes protestaban por el sistema de designación de candidatos que dejaba fuera a priístas con trabajo y presencia partidista reconocida. Eso provocó división interna y debo decirlo, la traición de varios de nuestros militantes distinguidos”.

               “Los esfuerzos por lograr la unificación del priísmo local, no fueron eficaces, no se logró esa unificación, pero además, nos enfrentamos a algo que era desconocido en nuestras filas, la falta de recursos económicos para la campaña, algo que no pudimos superar y nos tuvimos que conformar con las prerrogativas locales, pues las nacionales llegaron para apoyar ciertas actividades de campaña concretas. Se recordará que las dos visitas que hizo a Puebla, nuestro candidato presidencial, José Antonio Meade, se vieron muy pobres, en relación con las visitas de anteriores candidatos, incluso del candidato y hoy presidente Enrique Peña Nieto”.

               “Teníamos enfrente la campaña más difícil para el PRI de toda su historia y carecíamos de recursos para poder llevarla a cabo con el éxito e incluso con la dignidad necesaria para un partido que había sido gobernante durante más de ocho décadas.

               “Pero no me estoy quejando ni vengo a lloriquear con ustedes (nos dice en su agradable y reveladora plática) Les estoy exponiendo las razones de la derrota de la que algunos me culpan y hasta llegan a decir que me vendí. Eso es totalmente falso, pero comprendo el enojo de algunos priístas que no se han puesto a pensar en las condiciones en que el partido llegaba a la campaña.

                 “Yo estoy de acuerdo con algunos de los planteamientos del Grupo Renovación, del que forman parte distinguidos priístas, muchos de ellos amigos míos, pero se equivocan en algunas cosas, pero bueno....

                  “No me voy a retirar de la política, voy a seguir militando en el PRI y desempeñaré con gusto la tareas que me encomienden. No estoy pidiendo chamba, ni tampoco una candidatura. Mi aspiración es llegar a ser gobernador, ya fui candidato, he recorrido todo el estado y conozco sus problemas, pero ni estoy encaprichado con serlo ni me voy a amargar por no serlo”.

                  Hizo comentarios respecto al rumor del cambio de dirigencia y señaló lo que aquí habíamos dicho, que la actual dirigencia estatal, si el proceso de elección de gobernador se repite, estará obligada a continuar hasta que termine el proceso de elección.

                Ve problema en caso de que se anule la elección del primero de julio, en la designación del gobernador interino, pues Morena quiere que sea uno de ellos y eso podría provocar rivalidades dentro de los mismos partidos contendientes. El gobernador interino podría durar en el encargo seis meses.

                 Tiene conocimiento de que magistrados del Tribunal Electoral Federal, consideran que la elección de la señora Martha Erika es legal, pero hay quienes piensan que la decisión que se tome al respecto, será política. Hay que esperar, pues no hay nada decidido.

                 Enrique Doger Guerrero, estuvo acompañado en la plática con un grupo de columnistas, del titular de prensa del PRI, Ismael Ríos.

                Finalmente consideró que la nueva delegada del comité nacional del Revolucionario Institucional en Puebla, Carmen Guillén, que todavía no viene, es una persona conocedora del medio político de Puebla, capaz y de carácter y que quien se va, Esther Sherman Leaño, realizó un trabajo excelente en la entidad y que si no avanzó mucho en lograr la unidad de los grupos priístas, fue porque esos grupos no aceptaron la invitación que les hizo de tener una reunión con ella. La señora Sherman, además de capaz, tiene carácter y mucha experiencia, señaló.

             

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