Insuficientes los recursos para reconstrucción de inmuebles históricos: INAH

**En una segunda etapa podría incluirse el resto de los 48 edificios afectados por el sismo del 19-S**
 
Por: Luis Felipe Castro y Mary Santos Izúcar de Matamoros, Pue.
 
Los recursos asignados por la Secretaría de Cultura para la rehabilitación de inmuebles con valor histórico en la zona de Izúcar de Matamoros, a través del Programa Nacional de Reconstrucción 2019, son insuficientes no sólo por la cantidad de proyectos incluidos en el primer paquete, sino por el monto asignado a cada uno de ellos, reconoció el supervisor de zona del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Enrique Gómez Osorio.
 
Mencionó que desde el año pasado el INAH ingresó un paquete de necesidades más robusto, integrado por 32 inmuebles históricos que resultaron dañados por el sismo del 19 de septiembre de 2017, entre los que se incluían los edificios del gobierno municipal, las estaciones de ferrocarril y cajas de agua, pero desconoce los criterios que se aplicaron para seleccionar los que fueron incluidos en el primer paquete del Programa Nacional de Reconstrucción.
 
Aseguró que los recursos asignados son insuficientes, pues en el caso de la Casa Colorada (sede del Ayuntamiento de Izúcar de Matamoros), sólo se autorizaron 3 millones 750 mil pesos, de los casi 15 millones que se solicitaron, por lo que no se podrá intervenir ni el 25 por ciento de dicho inmueble.
 
Lo mismo ocurre en el caso del resto de las edificaciones incluidas en el primer paquete, aunque en algunos casos se podría ajustar el monto, consideró.
 
El funcionario señaló la necesidad de que se autorice un segundo paquete que incluya al resto de los 48 inmuebles religiosos que resultaron afectados en la zona, aunque estimó que esto no ocurriría antes del próximo año.
 
“Si a dos años del sismo estamos teniendo apenas este tipo de respuestas, no nos espera un horizonte muy halagüeño, pero esperamos que pronto salga el siguiente paquete; obviamente ya va a ser con otra tesitura; ahorita salieron como recursos emergentes, pero la siguiente etapa tiene que ser mucho más pensada y programada, ya no sobre las rodillas, probablemente como Fonden”, añadió.
 
Advirtió, sin embargo, que no será posible terminar la rehabilitación de los inmuebles en corto tiempo porque los procesos administrativos serán más largos y complicados, ya que en los casos donde la inversión supere los siete millones de pesos se tendrán que realizar licitaciones públicas nacionales.
 
“Ya no estamos hablando de una emergencia; estamos hablando de un resarcimiento de daños a mediano plazo, porque los daños que presentan ahorita ya no son sólo los del efecto sísmico, sino también los causados por el intemperismo, por omisión, e inclusive por robo, y se tienen que resarcir”, abundó.
 
Iglesias de Izúcar fueron intervenidas sin autorización del INAH.
 
En otro orden de ideas, Gómez Osorio reveló que tres inmuebles religiosos del municipio de Izúcar de Matamoros fueron intervenidos por iniciativa de los responsables de los mismos y por la comunidad, pero sin la autorización del INAH.
 
El primer caso fue el de la parroquia de La Asunción, donde incluso se tuvieron algunas fricciones con el sacerdote responsable de la misma, ya que cuando el personal del INAH y los representantes del seguro realizaron la visita para valorar los daños, el inmueble ya estaba en proceso de intervención, por lo que su rehabilitación ya no se pudo realizar a través de la aseguradora.
 
El segundo fue el del templo de Xuchapa, el cual sufrió daños mínimos. También en este caso la comunidad decidió realizar los trabajos de intervención, pues incluso antes del sismo estaban reparando el inmueble, por lo que el INAH ya no pudo tener injerencia.
 
El tercer caso es el de la capilla de La Luz, en el que no se ha actualizado el proceso administrativo que se tenía que seguir, por lo que las personas responsables del área jurídica del INAH ya están dando seguimiento al tema.
 
Gómez Osorio pidió a las comunidades comprensión y paciencia, ya que la intervención del INAH en los procesos de rehabilitación de los inmuebles se debe a que tanto el instituto como los encargados y las comunidades son corresponsables de los mismos. “No se trata de taparle el ojo al macho, ni de engañar o amenazar; tenemos una corresponsabilidad, nosotros como supervisores, las personas que aparecen como responsables legales de los inmuebles y la comunidad, todos somos corresponsables”, enfatizó.
 
Admitió que las comunidades tienen razón al cuestionar a los representantes del INAH, porque durante dos años han acudido una y otra vez a revisar los inmuebles, y aparentemente no resuelven nada; sin embargo, dijo que esto se debe a que los procesos administrativos son complicados.
 
“Desafortunadamente las personas que han estado antes en situaciones políticamente importantes han utilizado los programas para desviar recursos, y por eso cada día es mucho más observado el recurso que se destina para resarcir un daño, y esto genera muchos problemas, muchas más trabas”, aclaró.
 
Protección Civil Municipal fue “verdugo del patrimonio”
El supervisor de zona del INAH lamentó que la intervención inadecuada de Protección Civil Municipal en los días posteriores al sismo del 19-S haya provocado la pérdida de gran parte del patrimonio edificado de Izúcar de Matamoros.
 
Reveló que, en los primeros días, el responsable de Protección Civil autorizó indebidamente la demolición de inmuebles con valor histórico, provocando la pérdida de gran parte del recurso patrimonial de la cabecera municipal, “que es la que debiera dar ejemplo de pulcritud y de apego a la norma”.
 
Agregó que, no sólo por omisión sino también por acción directa, Protección Civil “se vistió de verdugo” de los inmuebles con valor histórico, porque emitió dictámenes que “no tenían nada que ver con el patrimonio edificado de Izúcar, y así se permitió una cantidad brutal de demoliciones”.
 
En relación con los inmuebles particulares catalogados que son intervenidos sin autorización del INAH, Gómez Osorio aclaró que el instituto sólo puede intervenir cuando existe una denuncia, para dar seguimiento y verificar si se trata de un edificio con valor histórico.
 
“Nosotros como ente normativo no podemos ejercer ninguna acción si no está consensuada con el municipio; es allí donde nos mordemos el dedo, porque una vez iniciado el procedimiento legal, si el municipio es omiso, de nada sirve el esfuerzo”, señaló.
 
Finalmente, el funcionario lamentó que muchas personas que son propietarias de inmuebles construidos antes del siglo XX no los valoren.
 
“Las personas que tiene la dicha de ser propietarios de un edificio de este tipo no los valoran como un patrimonio real, sino a veces los ven como un estorbo porque no pueden sacarle raja al predio, porque está céntrico y debiera producir más dinero; olvidan que un edificio histórico es mucho más bello que un edificio comercial. Me duele ver cómo hemos perdido tanto patrimonio con argumentos del tipo de ‘si no me sirve es como si no tuviera nada’; es lamentable”, concluyó.
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